``Ninguna mujer debe olvidar nunca
que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´
-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?
-Un 8.
-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?
-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.
Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?
Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.
Soy libre, sí, soy un pájaro.
-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.
-Gracias pero soy un ocho.
-Holly, estoy enamorado de ti.
-¿Y qué?
-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.
-No. Las personas no pertenecen a nadie.
-Claro que sí.
-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.
-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.
-Es lo mismo.
Sonrisas.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Ella sintió ganas de decir que lo amaba. Pero eso lo estropearía todo, podía asustarlo o, lo que era peor, podía ser que respondiese que él también la amaba.
- Me encanta tu habilidad para piropear e insultar a alguien a la vez y en la misma medida.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Una mente maravillosa.
Nadie está a tu altura. Y mientras sea así, el puesto es mío.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Tenías que ser tú.
Si tu casa ardiese y tienes 60 segundos, ¿qué salvarías?
domingo, 8 de diciembre de 2013
"Nada es hasta que nuestro pensamiento no haga que sea".
"Todos sufrimos, pero hablar nos alivia" Voltaire.
Un factor esencial.
Un tsunami no elige qué casas va a destruir y cuales no. Simplemente arrasa con todo.
Su secreto consiste en saber pedirle a cada amiga sólo lo que cada amiga puede dar.
Los caminos de la amistad se ramifican y lo que una amiga nos da hoy otra nos lo pedirá prestado mañana. Para merecer el título de amiga hay que estar allí, como si no se tuviera otra cosa que hacer que esperar por el parte de la climatología emocional de la amiga: borrascas, sol radiante, marejadas, nubosidad variable ¡y el tsunami!
Después del tsunami las amigas son especialmente necesarias para encontrar uno por uno los pedazos de ella, que quedaron esparcidos por la orilla, y han de guardarlos con cariño hasta que puedan reconstruirla. Las amigas restauran, remiendan con hilos de su piel, con los hilos que sobraron de la última vez que otra amiga las recompuso a ellas. Las amigas zurcen los pedacitos, llevan de la mano, dan de comer y enseñan otra vez a caminar. Las amigas prometen un futuro mejor, ese que según ellas su amiga merece".
