``Ninguna mujer debe olvidar nunca

que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´


-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?

-Un 8.

-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?

-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.

Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?

Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.

Soy libre, sí, soy un pájaro.

-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.

-Gracias pero soy un ocho.


-Holly, estoy enamorado de ti.

-¿Y qué?

-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.

-No. Las personas no pertenecen a nadie.

-Claro que sí.

-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.

-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.

-Es lo mismo.

Sonrisas.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Algo.

Pensando que algún día tendremos algo, que fallaríamos y haríamos el amor que son cosas diferentes, que probaría cualquier cosa que se pudiera hacer en este mundo juntos.

martes, 13 de septiembre de 2011

Búscame SIEMPRE.


Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas por tenerme, cuando durante un tiempo no te hayan dicho que te quieren, cuando eches en falta las risas, las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos, las locuras y las miradas que transportan. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta de que nadie tiene esos pequeños detalles que crees echar de menos… esos que recuerdan a una fecha o a determinados días, cuando escuches una canción que te recuerde a mi o palabras que nos identifiquen, cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa y lo guapo que estas cuando te pelas. Búscame cuando mires el móvil esperando una llamada, cuando salgas, y sin darte cuenta me busques entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo. Búscame, que a lo mejor me encuentras. Siempre hay algo que, aunque todo lo demás de vueltas a su alrededor, permanece.

domingo, 11 de septiembre de 2011

18 minutos.

-Un segundo por favor, un segundo Ainhoa, Ainhoa por favor. Dame un segundo. 75 metros de proa y 4 cubiertas dan para mucho más de lo que parece. Si seguimos al pie de la letra los cuadrantes no tendremos la necesidad de vernos los caretos mientras sigamos en esta bañera. Yo me ducharé de 8 y media a 9 menos cuarto y tú de 9 y cuarto a 9 y media. Los turnos de comida, cena y desayuno yo el primero y tu el tercero.

-Ulises por favor…

-Las salidas a cubierta tu los lunes, miércoles y viernes. Yo los martes jueves, sábados y domingos alternos. Y el tema de las tareas hablaré con mi padre para que nos apañe algo. Toma… Ahora que lo pienso creo que estos cuadrantes no nos van a hacer falta… ¿Sabes por qué?

-No.

-Porque nadie se despierta por la mañana queriendo a alguien y deja de quererle a la hora de la siesta. Estuve ahí abajo 18 minutos, sólo 18. Nadie deja de querer a alguien en 18 minutos Ainhoa. Me da igual lo que me digas, sé que me sigues queriendo.

A&U

Porque nadie se despierta por la mañana queriendo a alguien y deja de quererle a la hora de la siesta.

él & yo


¿"Será como si nunca hubiera existido"?.La mentira era un lujo que no podía permitirme. El amor es irracional, cuanto más quieres a alguien, menos lógica tiene todo. Y no sé mucho de lógica, pero sé que uno más uno son dos. Él y yo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Supersubmarina.


Sé lo que brota pero sé raíz.

Sé la tirita.

Sé la cicatriz.

Sé la mentira que se sinceró.

Sé la cordura que se desató.

Sé cuánto te gusta a ti ser así.

Ser tan distinto a lo que hay por aquí.

Y si no sabes lo que quieres ser yo te lo digo sé mi noséqué.

Hache.

-¿Estás bien? ¿Te he hecho daño?

-No. ¿No he sido muy buena verdad?

-Eres perfecta.

-Me has hecho sentir muy bien. Estoy feliz.

-Creo que yo más.

-No, yo mucho más.

-Ah, yo de aquí a Barcelona.

-Yo de aquí al cielo.

-¿Si? Pues yo muchísimo más.

-¿Cuánto?

-A 3 metros sobre el cielo.

3msc

-Tengo que decirte algo… Nunca lo he hecho con nadie.

-Yo tampoco.

-Jajaja mentiroso!

-Contigo no tengo prisa Babi.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Porque si te quisieras ir, ya te habrías ido.


Quiero poder abrir la mano y soltar lo que hoy ya no está, lo que hoy ya no sirve, lo que hoy no es para mí, lo que hoy no me pertenece. No quiero retenerte, no quiero que te quedes conmigo porque yo no te dejo ir. No quiero que hagas nada para quedarte más allá de lo que quieras. Mientras yo deje la puerta abierta voy a saber que estás aquí porque te quieres quedar, porque si te quisieras ir, ya te habrías ido.

Seguro.


Creo que puedo decir, estando segura casi al cien por ciento, que hoy apenas me has dolido. Sí, creo que puedo asegurarlo incluso, ya no dueles. Ahora solo picas un poquito, pero bueno, que eso se me pasará con el tiempo ¿no?

Yo la quebrantaré.


Mejor seguimos a pie y cada uno por su camino. Mejor nos bajamos ya de aquí y prometemos no echarnos de menos. Ya sabes, una de esas promesas que tú cumplirás y que yo quebrantaré a los tres segundos de haberte ido.

Es un secreto.


A veces, cuando el reloj marca las siete y veinticinco de la mañana, mientras estoy bebiendo zumo de naranja y escuchando música en la radio, a veces, sólo a veces, pienso en ti. Y me digo que, si estuvieses aquí…

Batman conducía a 320 km/h.


¿Cómo coño quieren que me porte bien? Si de pequeña veía que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320 km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tíos, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una puta, Pulgarcita tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba... Por favor, ¡No me jodas!

O sólo una única y puta vez.


—Es como si ves a alguien por primera vez, alguien con quien te cruzas en la calle, y os miráis por unos segundos y surge una especie de atracción. Sentís que los dos compartís algo y en un instante el otro se ha esfumado y es demasiado tarde. Siempre recuerdas que estaba ahí y lo dejaste escapar, piensas ¿Y si me hubiera parado? ¿Y si hubiera dicho algo? ¿Y si...? ¿Y si...? puede que ocurra pocas veces en la vida.

—O sólo una.

Nadie sabe.


Me hace gracia cuando me saludas, como si no pasase nada, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuéramos amigos de toda la vida, porque cada vez que me miras me recuerdas que no puedo tenerte, y eso me duele...