``Ninguna mujer debe olvidar nunca

que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´


-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?

-Un 8.

-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?

-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.

Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?

Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.

Soy libre, sí, soy un pájaro.

-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.

-Gracias pero soy un ocho.


-Holly, estoy enamorado de ti.

-¿Y qué?

-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.

-No. Las personas no pertenecen a nadie.

-Claro que sí.

-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.

-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.

-Es lo mismo.

Sonrisas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Esta forma tan cobarde de no decirnos que no.

Citando a Whitman, “Oh mi yo, oh vida de sus preguntas que vuelven. Del desfile interminable de los desleales. De las ciudades llenas de necios. ¿Qué de bueno hay en medio de estas cosas, Oh mi yo, Oh vida? 
Respuesta: que estás aquí. Que existe la vida y la identidad. Que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso”. “Que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso”. ¿Cuál será tu siguiente verso?

sábado, 22 de marzo de 2014

Yo no quiero París con aguacero, ni Venecia sin ti.

Y algunas veces suelo recostar 
mi cabeza en el hombro de la luna 
y le hablo de esa amante inoportuna 
que se llama soledad.
Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren.

Que el corazón no se pase de moda, 
que los otoños te doren la piel, 
que cada noche sea noche de bodas, 
que no se ponga la luna de miel. 





Me gustaría verte pensando en lo que dices, en lugar de decir lo que piensas todo el tiempo.

- ¿Cómo te llamas?
- Vete. 
- ¿"Vete"? Qué nombre raro
- Vete.



Mamá decía que podía ajustarse el corazón al compás de ese reloj.

- No me gusta cómo te mira, ni cómo te habla. Y viceversa.
- Lo siento. A mí me gusta cómo me mira y cómo me habla. Y viceversa.

No te cierres. Nunca se sabe. Podría abrirse el cielo.

- Me preocupa lo que no te oigo decir.
- Tal vez no me escuches.
- Sí, te escucho. No hay una gota de emoción, ni el más mínimo entusiasmo. Demuestras la misma pasión que dos pingüinos. ¿Dónde está tu arrebato? Quiero verte flotar, cantar apasionadamente, bailar en éxtasis.
- ¿Nada más?
- Que seas delirantemente feliz, o dispuesta a serlo.




lunes, 17 de marzo de 2014

jueves, 6 de marzo de 2014

El corazón del océano.

-¡Alonso!

-¿Qué haces aquí?

-Hemos llegado a Asunción. Estamos acampados a una hora de aquí. Pero yo no aguantaba la impaciencia y he venido a verte. Ya me conoces…

-¿Estabas impaciente por verme a mí?

-Pues claro. ¿Qué te pasa? ¿Ya no me quieres?

-Me pasé seis años queriéndote, dándome contra un muro, soportando tu desprecio. ¿Cómo sé que no te estás burlando de mí otra vez?

-Porque conozco cada mancha oscura de tus ojos verdes, reconocería en cualquier parte el sonido de tu voz, tu forma de llamarme ``Ana´´ con ese acento… Y sé todas esas cosas porque he respirado seis años junto a ti, de día y de noche. Y si no me quieres ya, me da igual porque no voy a dejar que te escapes de mi lado otra vez, Villano idiota.





lunes, 3 de marzo de 2014

Ahora puedo decirte que tomé la decisión correcta, de eso estoy segura; sin embargo, no hay un día que pase sin arrepentirme de no haber tomado una opción diferente.

Pasión. Describe la belleza de un encuentro fulminante entre dos personas, pero no se limita a eso; está en la excitación de lo inesperado, en el deseo de hacer algo con fervor, en la certeza de que se va a conseguir realizar un sueño. La pasión nos da las señales que nos guían en la vida y nos toca descifrar esas señales.

Revolutionary Road.

-Me gusta tu mujer, Frank.
-Y a mí.






PD: “¿Sabes qué tiene de bueno la verdad? Que todos podemos reconocerla por mucho que hayamos vivido sin ella. Nadie olvida qué es la verdad, Frank, sólo nos volvemos más diestros mintiendo.”