En un frente de batalla, en la guerra, un soldado le dice a su Teniente:
-Mi amigo no ha regresado del campo de batalla Señor. Solicito permiso para ir a buscarlo.
-Permiso denegado -replicó el oficial- No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.
El soldado haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regreso mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.
El oficial estaba furioso: ¡Ya le dije yo que había muerto!!! ¿Dígame, merecía la pena ir allá para traer un cadáver? Y el soldado moribundo, respondió:
-Claro que sí Señor. Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme:- "Estaba seguro que vendrías".
``Ninguna mujer debe olvidar nunca
que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´
-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?
-Un 8.
-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?
-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.
Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?
Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.
Soy libre, sí, soy un pájaro.
-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.
-Gracias pero soy un ocho.
-Holly, estoy enamorado de ti.
-¿Y qué?
-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.
-No. Las personas no pertenecen a nadie.
-Claro que sí.
-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.
-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.
-Es lo mismo.
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