Estoy hasta el culo de tus princesitas, de tus lágrimas de cocodrilo y tus tonterías. Muérete y púdrete, que como le escribió Catulo a Lesbia, ya tú me importas una mierda. Vete a joder, en ambos sentidos de la palabra, a cualquier otra zorra, por la que se te caiga la baba. Porque es la única especie con la que congenias, mi vida, y es que, es por eso, que yo fui una bendición en tu vida. Lástima, para ti, que los milagros no se den todos los días.
``Ninguna mujer debe olvidar nunca
que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´
-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?
-Un 8.
-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?
-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.
Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?
Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.
Soy libre, sí, soy un pájaro.
-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.
-Gracias pero soy un ocho.
-Holly, estoy enamorado de ti.
-¿Y qué?
-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.
-No. Las personas no pertenecen a nadie.
-Claro que sí.
-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.
-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.
-Es lo mismo.
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