``Ninguna mujer debe olvidar nunca

que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´


-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?

-Un 8.

-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?

-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.

Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?

Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.

Soy libre, sí, soy un pájaro.

-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.

-Gracias pero soy un ocho.


-Holly, estoy enamorado de ti.

-¿Y qué?

-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.

-No. Las personas no pertenecen a nadie.

-Claro que sí.

-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.

-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.

-Es lo mismo.

Sonrisas.

jueves, 14 de febrero de 2013

¿De qué sirve confesarme, si no me arrepiento?

Vamos a morir: y eso nos convierte en afortunados. La mayoría de la gente no morirá nunca, porque no va a nacer nunca. La gente que potencialmente ha estado aquí en mi lugar, pero que de hecho nunca verá la luz del día, supera con creces el número de granos de arena del Sáhara. Sin duda, entre esos espíritus no nacidos hay poetas más grandes que Keats, científicos más grandes que Newton. Sabemos esto porque el conjunto de personas que permite nuestro ADN supera masivamente al conjunto de personas que existen. 

A pesar de esta abrumadora pequeña posibilidad, somos tú y yo, en nuestra normalidad, los que estamos aquí.


Richard Dawkins.

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