``Ninguna mujer debe olvidar nunca

que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´


-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?

-Un 8.

-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?

-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.

Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?

Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.

Soy libre, sí, soy un pájaro.

-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.

-Gracias pero soy un ocho.


-Holly, estoy enamorado de ti.

-¿Y qué?

-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.

-No. Las personas no pertenecen a nadie.

-Claro que sí.

-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.

-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.

-Es lo mismo.

Sonrisas.

sábado, 15 de febrero de 2014

Si vienes es para que me pares los relojes.




-He perdido la mula, he perdido la mula, estoy desesperado, ya no puedo vivir.
>>No puedo vivir si no encuentro a mi mula.
>>Aquel que encuentra mi mula va a recibir como recompensa: mi mula.
Y la gente decía: 
-Estás loco, has enloquecido. ¿Perdiste la mula y vas a ofrecer como recompensa tu propia mula?
Y él dice: 
-Sí, porque a mí me molesta no tenerla, pero mucho más me molesta haberla perdido.

Porque cuando uno da de corazón, en general no siente la pérdida. Lo perdido, en todo caso, es lo que alguien, la vida o las circunstancias te sacan.
Porque el dolor de la pérdida no tiene tanto que ver con el no tener como con la situación concreta del mal manejo de la impotencia, con lo que el afuera se ha quedado, con esa carencia de algo que yo, por el momento al menos, no hubiera querido que se llevara.

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