Nos aferramos a un clavo ardiendo, a una falsa esperanza, preferimos un puñado de mentiras antes que una verdad aterradora, cerramos los ojos cuando no queremos ver, tememos lo nuevo, lo desconocido, nos acojona arriesgar, y jugártela por lo que quieres, pensamos demasiado, en lo que hacemos, en lo que hacen los demás, en lo que los demás dirán de nosotros, mentimos y hacemos daño gratuito, infravaloramos el enamoramiento, por eso en vez de hacer el amor,
follamos, nos dejamos engañar, y pedimos permiso hasta por respirar y así
nos asfixiamos en nuestra propia vida, el vaso se llena pero nunca se derrama, simplemente hace hueco a una gota
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