``Ninguna mujer debe olvidar nunca

que ella no necesita a nadie que no la necesite a ella.´´


-¿Cuánto dirías que vales del 1 al 10?

-Un 8.

-¿Y si alguien te dijera que vales un 7?

-Me daría igual, he dicho que valgo un 8, y es que valgo un 8.

Porque, ¿si yo no me quiero, quién lo hará? ¿Si yo no me valoro como debo, quién lo hará?

Realmente, nadie me conoce tan bien como yo misma, nadie sabe absolutamente todo sobre mí, y en parte eso me reconforta.

Soy libre, sí, soy un pájaro.

-¿Sabes? Yo creo que eres un 10.

-Gracias pero soy un ocho.


-Holly, estoy enamorado de ti.

-¿Y qué?

-¿Cómo que y qué? ¿Qué preguntas haces? Te quiero, y me perteneces.

-No. Las personas no pertenecen a nadie.

-Claro que sí.

-No dejaré que nadie me ponga en una jaula.

-No quiero ponerte en una jaula, quiero quererte.

-Es lo mismo.

Sonrisas.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

La primera vez que entró al cuarto de juegos.

-Esto es un acuerdo de confidencialidad. Mi abogado ha insistido. Si eliges la segunda opción, la corrupción, tendrás que firmarlo.
-¿Y si no quiero firmar nada?
-Entonces te quedas con los ideales de Angel Clare, bueno, al menos en la mayor parte del libro.
-¿Qué implica este acuerdo?
-Implica que no puedes contar nada de lo que suceda entre nosotros. Nada a nadie.
-De acuerdo, lo firmaré.
-¿Ni siquiera vas a leerlo?
-No.
-Anastasia, siempre deberías leer todo lo que firmas.
-Christian, lo que no entiendes es que en ningún caso hablaría de nosotros con nadie. Ni siquiera con Kate. Así que lo mismo da si firmo un acuerdo o no. Si es tan importante para ti o para tu abogado… con el que es obvio que hablas de mí, de acuerdo. Lo firmaré.
-Buena puntualización, señorita Steele.
-¿Quiere decir esto que vas a hacerme el amor esta noche, Christian?
-No, Anastasia, no quiere decir eso. En primer lugar, yo no hago el amor. Yo follo… duro. En segundo lugar, tenemos mucho más papeleo que arreglar. Y en tercer lugar, todavía no sabes de lo que se trata. Todavía podrías salir corriendo. Ven, quiero mostrarte mi cuarto de juegos.
-¿Quieres jugar con la Xbox?
-No, Anastasia, ni a la Xbox ni a la PlayStation. Ven. Puedes marcharte en cualquier momento. El helicóptero está listo para llevarte a donde quieras. Puedes pasar la noche aquí y marcharte mañana por la mañana. Lo que decidas me parecerá bien.
-Abre la maldita puerta de una vez, Christian.

No hay comentarios:

Publicar un comentario